Mostrando entradas con la etiqueta reflexion. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta reflexion. Mostrar todas las entradas

Bienaventurados los perfectos de camino

Bienaventurados los perfectos de camino, los que andan en la ley de Jehová. Sal. 119: 1.

Extraviarse es una experiencia traumática. Más todavía si tú no sabes que estás extraviado y solo lo descubres cuando ya es demasiado tarde y estás lejos de tu destino. Conocer el camino es indispensable. Por eso se actualizan los mapas y se venden una gran cantidad de brújulas.

El salmista menciona hoy el “camino”. Dice que las personas bienaventuradas, felices, son aquellas que encontraron el camino y permanecieron irreprensibles en él.

Existe un camino que conduce a la felicidad. Si lo encontraste, llegarás al puerto deseado. ¿Quién no quiere ser feliz? ¿Por qué no todos alcanzan la felicidad? El texto de hoy afirma que no es suficiente querer. Es necesario encontrar el camino.

Vivimos en un mundo de muchos caminos. De una manera u otra, todos prometen llevarte a la felicidad. Son caminos mentirosos, falsos, ilusorios. Tal vez te lleven al encuentro del placer, del poder, de la fama o de la riqueza, pero eso no es, necesariamente, felicidad.

Un día, los discípulos de Jesús le dijeron: “señor, muéstranos el camino”. La respuesta del maestro fue: “yo soy el camino, y la verdad, y la vida”.* Jesús es el único camino que conduce a una vida plena. Esta es la verdad más contundente del universo. Cuando tú abres el corazón a Jesús, abriste el corazón a la felicidad.

Abrir el corazón a Jesús significa andar en su camino. Andando en él aprenderás a abrir el corazón a la vida y a luchar, a vencer y a vivir sin temor a las adversidades de este mundo.

Hay personas que lleguen al fin de la vida y descubren con tristeza que siguieron muchos caminos, pero no el camino. “Ya no tengo tiempo de volver”, me dijo el otro día un hombre de edad avanzada. La buena noticia de hoy es que nunca es tarde para dar media vuelta. Jesús solo necesita un segundo para hacer todo nuevo.

¿Estás cansado de las luchas? ¿Nada parece salirte bien? Recuerda el consejo de hoy: “Bienaventurados los perfectos de camino, los que andan en la ley de Jehová”.

* Juan 14:6
Cada Día más sabio
Meditaciones para Adultos
Por el pastor Alejandro Bullón
Read More

Buen siervo y fiel

“Y su señor le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor” Mateo 25:21.

ETAVAREZ
Desde la creación, todo en esta tierra fue puesto para que el hombre glorificara a su Creador; pero desde la entrada del pecado, esas bendiciones fueron trastocadas y mal utilizadas por los seres humanos.

Quizás el ejemplo de Jimena nos pueda ayudar. Ella había venido a Argentina para realizar sus estudios universitarios. Como provenía de, un hogar adinerado, traía desde su país una serie de elementos muy útiles para el estudio, y entre ellos una computadora portátil. Al llegar el verano y regresar a su” hogar, le prestó a un compañero de clase su computadora para que se ayudara en sus estudios. Le hizo los encargos pertinentes para su cuidado y creyó que “quedaba en buenas manos”. Al regresar al año siguiente, este compañero de estudio había maltratado la pequeña computadora, y como no tenía dinero para repararla, la devolvió en un estado lamentable.

Muchas veces los seres humanos actúan con Dios de la misma manera. En su bondad, él los colma de bendiciones porque desea verlos felices, pero estas bendiciones son mal utilizadas y explotadas de manera egoísta.

Como todo le pertenece a Dios, nosotros somos simplemente administradores de esos recursos. El concepto de que “esta es mi vida y hago con ella lo que quiero” no encuentra cabida en las Escrituras, ya que toda ella nos enseña que Dios es dueño de todo, incluso de nosotros mismos.

Como todo le pertenece a nuestro Creador, es importante utilizar muy bien cada uno de los recursos que él pone a nuestra disposición, a fin de que cuando nos pida cuentas, nosotros seamos hallados como mayordomos responsables ante su presencia. El Señor Jesús desea encontrarse contigo cuando vuelva por segunda vez, y anhela decirte: “Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor”.

Pero eso si este versículo nos puede llevar a enseñanzas mas profundas, como la dedicación del tiempo, los dones, la luz que recibimos y si la compartimos o la escondemos.... en fin hay muchos temas que abarca este tema y del cual escribiremos.
Read More

Comunica la Bondad de Dios


Genaro Corral
Compartiendo
Hace algun tiempo, recibí un correo electrónico de una persona cercana, a quien aprecio mucho, que decía mas o menos así: “Te escribo para expresarte algo que me llena de alegría: “estoy comprobando que cuando dejamos que Dios tome el control de nuestras vidas y nos mantenemos fieles, Él se manifiesta y derrama bendiciones hasta que sobreabunden. He comprobado que cuando Dios da, lo hace a manos llenas. Por la gracia de Dios me acaban de invitar a trabajar a una empresa con grandes desafíos profesionales”. El mail termina diciendo: “después de todo lo que he pasado, no cabe duda que Dios tiene preparadas grandes cosas para sus hijos.”
Cuando llegan a nuestros oídos noticias agradables, nuestro corazón se llena de gozo y lo demostramos de diversas maneras. Algunos hacen muchas llamadas, otros envían mensajes o publican en sus redes sociales lo feliz que se encuentran. De una u otra manera expresan su gozo.
Las emociones frecuentemente las expresamos de diferentes maneras. El Espíritu de Profecía menciona, refiriéndose a David: “Su mente penetraba constantemente en nuevas profundidades en busca de temas que le inspirasen cantos y arrancasen música a su arpa, y sus cantos reverberaban entre las colinas como si fuera en respuesta a los cantos de regocijo de los Ángeles del cielo.” (Patriarcas y Profetas, 694)
  1. Comparte con tus amigos.
a) Razones para adorar. Elaboren un listado de bendiciones recibidas cada día; traten de componer un canto que cuente esas bendiciones y lo puedan compartir con otros amigos.
1 Sam 16:7 menciona que El hombre ve lo que esta frente a sus ojos, más Jehová mira el corazón.Salmos 32 y 51 registran la confesión y la necesidad de perdón que expresa David. Dios no hecha fuera al que viene con corazón contrito y humillado. Nos podremos equivocar, pero si reconocemos nuestros errores y confesamos nuestros pecados, Él es fiel y justo para perdonarnos y limpiarnos de toda maldad.

b) Describe la manera como el canto y la alabanza se relacionan con la adoración. La adoración puede reflejar tu concepto de la grandeza de Dios, ¿Cómo es tu participación en la adoración? 1 Cron. 16 (relacionado con el jueves).
Dios está al timón de nuestras vidas y la alabanza debe ser para Dios, en ningún momento debe de ser para demostrar nuestras habilidades o talentos ¿Quién ocupa el centro en nuestra música? ¿Qué nos inspira?
c) Un filtro clave. Piensa en una música que, en tu opinión, la calificas como buena, ¿qué elementos tiene que recibe ese calificativo?, a la luz de la Biblia ¿Cuáles debieran ser los filtros que nos ayuden a discernir la música apropiada para la verdadera adoración?
d) Para reflexionar. Traten de imaginar, por un momento, ¿cómo es la música en el cielo? ¿qué sentimientos experimentas? Lee Apocalipsis 4:9-11. Aquí Juan describe a los Ángeles cantando, con una temática especial: el que está sentado en el trono y vive por los siglos de los siglos: Toda la creación alaba a Dios. El centro de la adoración es Dios, por lo tanto es natural que la música esté presente (responde al día miércoles).
Filipenses 4:8 nos llama a llenar nuestra mente con cosas que son dignas de alabanza: todo lo verdadero, puro, amable, si hay virtud alguna, en esto pensad.
Read More

Fuego extraño

Si el fuego siempre es fuego, ¿cuál fue el fuego extraño que ofrecieron los hijos de Aarón?
Dios dio indicaciones precisas respecto de la adoración y la forma como debía procederse al presentarse delante de Él. El fuego extraño que Nadab y Abiú presentaron, sin duda no cumplía con las indicaciones divinas o estaba fuera de lo reglamentado por Dios. Sea cual fuere el caso, aquí hay dos problemas graves. O lo hicieron con arrogancia, despreciando las indicaciones de Dios, o lo hicieron ciegamente entorpecidos por ingerir alguna sustancia embriagante.

La indicación que Dios da a Aarón en Levítico 10:8 y 9 sugiere que Nabab y Abiú estaban bajo el efecto del alcohol cuando ofrecieron el incienso. La indicación es muy enfática: “No beberán vino ni sidra cuando entréis en el tabernáculo de reunión, para que no muráis”. Ellos murieron, por lo que la primera idea es que habían bebido vino o sidra.

Tomando esta primera opción encontramos una lección muy importante en cuanto a la adoración: Dios quiere que le adoremos con todo nuestro entendimiento, con cordura y plena lucidez mental. Como dijo Jesús en su conversación con la mujer samaritana “los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad” (Juan 4:23), para señalar que debe haber el espíritu correcto y la forma correcta. San Pablo también afirma en 1 Corintios 14:15, “Oraré con el espíritu, pero oraré también con el entendimiento; cantaré con el espíritu, pero cantaré también con el entendimiento”.

Esto lo dice Pablo en el contexto del problema que había en Corinto sobre hablar en lenguas. Desde este punto de vista el fuego extraño puede aplicarse al acto de adorar a Dios con nuestros sentidos afectados, no solo por bebidas embriagantes, sino por un espíritu extraño que se posesione de nosotros al momento de adorar. Ese espíritu extraño puede tomar posesión de la persona y hacerla decir o hacer cosas que no haría si tuviera control de sí misma.
Algunas manifestaciones “pentecostales” evidentemente hacen que la gente actúe fuera de sí. Y una adoración de esa forma ya no es con el entendimiento. Pues hay “fuego extraño” introducido en la adoración.

La otra opción, respecto del fuego extraño que presentaron Nadab y Abiú, es que lo hayan hecho con pleno conocimiento de causa, pero no conforme a las indicaciones de Dios. En este caso estarían actuando con arrogancia, despreciando las indicaciones divinas. Aquí entra el espíritu de autosuficiencia que quita a Dios como el centro de la adoración y coloca al adorador. Definitivamente, Dios debe ser el centro de la adoración, y esa adoración incluye atender a sus indicaciones, pues, como le dijera Samuel a Saúl, “el obedecer es mejor que los sacrificios, y el prestar atención, que la grosura de los carneros” (1 Sam. 15:22).

No se trata de presentarnos ante Dios con ideas nuevas solo para hacernos los interesantes o novedosos. Se puede caer en este error al aferrarse a doctrinas o enseñanzas que parecen traer nueva luz, pero que no están acordes con la Palabra de Dios. Es necesario cuidarse de ideas sensacionalistas que parecen muy atractivas o novedosas, pero que no pasan la prueba de un análisis serio, pues pueden ser “fuego extraño”.

A fin de evitar este tipo de fuego extraño es necesario someter nuestro juicio en primer lugar a los escritos inspirados y en segundo lugar a la opinión de nuestros hermanos más experimentados. No es sabio cabalgar sobre “caballitos de batalla” que parecen correctos solo a nuestro propio juicio.

Dios manifestó en forma directa su desaprobación sobre este fuego extraño a fin de mostrar a Israel que la adoración tiene sus reglas y que al presentarse ante él se requiere juicio cabal y humildad para atender sus indicaciones.

Jose Mercedes Espinosa
Read More

Escoger Carrera "Una decisión que debe ser fácil si confías en Dios".


“De Jehová son los pasos del hombre; ¿cómo, pues, entenderá el hombre su camino? ” Proverbios 20:24.

Darío estaba cursando el último año de educación secundaria cuando llegó a ser mi alumno. Poseía una inteligencia brillante, aunque a veces la pereza le impedía usar toda su capacidad. Era sumamente extrovertido y soñador, y todo el colegio lo identificaba como un gran artista.

A lo largo del año, Darío cambió de carrera un sinnúmero de veces. AI principio quería llegar a ser pastor de la Iglesia Adventista. Luego, debido a su extroversión y dinamismo en público, pensó en seguir el periodismo o la actuación escénica; luego cambió a productor de cine, y terminó el año en la facultad de ingeniería.

Lo que más me llamó la atención, fue que muchos de sus condiscípulos compartían el mismo estado de incertidumbre. Vivían en una gran tensión por miedo al fracaso. Y tú, ¿te sientes inseguro respecto a cuál carrera será la mejor para tu vida? ¿Tienes miedo de equivocarte y luego tener que volver a empezar? Actualmente, en los colegios y universidades se aplican exámenes psicométricos y vocacionales para ayudar a los estudiantes a elegir carrera. Esos exámenes miden la inteligencia, el gusto y la aptitud en todas las áreas y, de acuerdo a ciertos parámetros, presentan ciertos lineamientos para elegir carrera con un mínimo de error. Pero aun así debes tener cuidado, porque no son infalibles. Tus gustos y deseos pueden variar con el tiempo y verás que lo que a los dieciocho años te gustaba, no tendrá valor cuando cumplas los veintitrés.

Entonces, ¿qué hacer? Además de recurrir a los exámenes vocacionales, acude a Dios. El Padre eterno que está en el cielo visualiza tu futuro como si fuera el presente; por ello, permite que su voluntad se manifieste en tu vida. Él sabe cuál carrera te prodigará bendiciones abundantes, conoce anticipadamente lo que te gustará hacer toda la vida, y anhela guiarte para que no te equivoques al elegir.

Salomón declaró: “De Jehová son los pasos del hombre”. En otras palabras: tu elección, tu vocación, la profesión de tu vida están a la vista divina, expuestas como el sol al mediodía, y aunque ahora ignores qué va a ser de ti, el gran Dios de amor te guiará si se lo permites. No dejes de consultarlo, pues su dirección es más eficaz que todos los exámenes del mundo.
Read More

¿Cómo es tu vocabulario?

“Alabete el extraño, y no tu propia boca; el ajeno, y no los labios tuyos” Proverbios 27:2

Aunque sean la misma edad, cada grupo humano posee características propias e individuales que lo hacen único. Si bien todos los años tenía que darles la materia “Historia Sagrada” a jóvenes de 17 y 18 años, cada nuevo grupo de estudiantes presentaba rasgos distintivos y propios que no habían tenido los anteriores.

Un año tuve el gusto de compartir doctrinas Adventistas y las profecías de Daniel y Apocalipsis durante nueve meses con el mismo grupo. El rasgo distintivo de la clase era que no sabían dominar su lengua y en todo momento decían malas palabras. Representó una lucha para mi tener que enfrentarlos en diversas oportunidades y hablarles con la Biblia para que vieran que no existe un cristiano a medias, un seguidor de Jesús que lo alabe en la iglesia y luego utilice el mismo don para insultar a un semejante. Soy consciente de que se cuidaban de decir malas palabras delante de mí, pero como me habían dado una amplia participación dentro del grupo, en reiteradas oportunidades me toco llamarles la atención y hablarles al corazón para que Jesús cambiara su forma de hablar.

Una mañana, mientras daba el sentido espiritual del sexto mandamiento citado por Jesús en Mateo 5:21,22, les expliqué que estamos transgrediendo esta ley si insultamos y ofendemos a un semejante de manera verbal. Los alumnos reaccionaron y hablaron sobre la gran dificultad que tenían para hablar bien, que no les era sencillo evitar ese mal habito, y luego pregunte: “¿Acaso no hay nadie aquí que nunca diga malas palabras?” Se hizo un silencio entre los presentes y luego uno de ellos dijo: “Si, capellán, a Emi nunca lo escuchamos decir malas palabras”.

Mi admiración creció más aun por este muchacho, que había sabido ganarse el respeto y la admiración de todos como cristiano, porque no se había dejado llevar por la corriente. Su mejor amigo Jesús era su ideal para vivir y para hablar. Tenía errores y luchas como tenemos todos los que deseamos andar por el “camino estrecho”, pero les daba a sus compañeros de clase el ejemplo de un habla pura.

¿Te consideras un amigo cristiano? ¿Pueden ver tus amigos y amigas que amas a Jesús y que lo representas en todos los aspectos de tu vida? Hoy Jesús te invita a que lo aceptes como tu mejor amigo y modelo, porque si tu le pides, el puede darte la santidad. No lo hagas esperar, entrégate a Cristo y dale el mejor lugar en tu corazón.
Read More

¿Se da por vencido el Espiritu Santo?

Abril 27


Y dijo Jehová: No contenderá mi espíritu con el hombre para siempre, porque ciertamente él es carne: mas serán sus días ciento y veinte años. Genesis 6:3


No mucho después la historia de la creación, el mismo Espiritu que habia conquistado el caos parece rendirse ante él.  Bajo ninguna circunstancia el Espiritu Santo viola el libre albeldrio humano.  Una vida o un mundo que una vez fueron iluminados por lal uz del amor de Jesús, pueden abrirse paso a través de las influencias amorosas del Espiritu Santo y escoger las tinieblas.  Aun así el Espiritu Santo siempre inspira la construcción de un arca de esperanza.


La familia Steinfield habia conocido al Señor durante una serie de reuniones evangelisticas.  Pronto llegaron a ser luces brillantes en la iglesia, pasticipando como lideres y enseñando en muchas áreas hasta que un día repentinamente desaparecieron.


¿Qué ocurrio?, se preguntaban muchos miembros de la iglesia que se habian acostumbrado a la buena presencia de los Stenfield durante los ultimos dos años.


Una visita pastoral reveló que esta familia gradualmente habia vuelto a sus antiguos hábitos; habian descuidado la oración personal y el culto de familia; la luz se habia apagado.  Por todos los medios posibles el Espiritu Santo habia tratado de nutrir a los Stenfield, pero los miembros de su iglesia no habian compartido el compromiso del Espiritu Santo de ofrecer compañerismo y amor.


Han pasado los años, los tres varones y la hija de los Stenfield han crecido lejos de la fe que habian conocido brevemente cuando niños.  Sus padres han experimentado multiples tragedias personales y desilusión materialista sin el respaldo de una familia espirtual amante.


"No contenderá mi espiritu con el hombre para siempre". ¿Se ha dado por vencido el Espiritu Santo por vencido en el caso de los Sytanfield? Afortunadamente no.  Lo que pasa es que el hombre cuando endurece su corazón a causa del pecado y no desea ser guiado por el Espiritu Santo, entonces el Espiritu Santo ya no puede desarrollar bien su trabajo en el hombre.
Read More

¿Desanimado?


Cuando estamos heridos, cuando nos sentimos solos, temerosos, y abrumados por las circunstancias que van más allá de nuestro control – rápidamente nos apartamos de la única fuente de paz y victoria, y buscamos maneras y recursos humanos.
¡Qué trágico! Sabemos que Dios está todavía en el trono esperando que lo llamemos. Sabemos que la respuesta a todas nuestras necesidades se encuentra sólo en Dios, cuando nos encerramos con él. Aún lo confesamos a nuestros amigos espirituales, “¡Yo sé que tengo que orar!
¡Sé que Dios tiene la respuesta! ¡Sé que necesito derramarlo todo ante su presencia!”
La peor clase de desánimo es entregarnos al miedo y desesperación mientras ignoramos la majestuosidad y fidelidad de un amoroso Padre. Dios le dijo a Israel, “…Os he hablado desde el cielo…en todo lugar donde yo haga que se recuerde mi nombre, vendré a ti y te bendeciré” (Éxodo 20:22, 24). Pero Israel respondió, “Dios se ha olvidado (de ser misericordioso)” (Salmo 10:11). “Pero Sión ha dicho: Me dejó Jehová, el Señor se olvidó de mí” (Isaías 49:14).
¿Es usted un cristiano desanimado? Usted lo es, si ignora las majestuosas promesas del Señor y duda que Dios hace lo que Él dice. Él ha prometido, “¿Se olvidará la mujer de lo que dio a luz para dejar de compadecerse del hijo de su vientre? ¡Aunque ella lo olvide, yo nunca me olvidaré de ti! He aquí que en las palmas de las manos te tengo esculpida; delante de mí están siempre tus muros” (Isaías 49:15-16)
Usted estará deprimido si continúa llevando cargas innecesarias de culpabilidad, temor, soledad, ansiedad, e inquietud, simplemente porque usted rehúsa descansar en las grandes y preciadas promesas del Señor. Dios no se está burlando de sus hijos cuando les promete, “Sabemos, además, que a los que aman a Dios, todas las cosas los ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados” (Romanos 8:28).
Dios no está mintiendo cuando promete, “Los ojos de Jehová están sobre los justos y atentos sus oídos al clamor de ellos…Claman los justos y Jehová oye y los libra de todas sus angustias” (Salmo 34:15 y 17).
No nos impacientemos actuando de acuerdo a nuestros sentimientos. Cuando nos metemos en problemas y clamamos a Dios por misericordia y ayuda, todo el cielo se moviliza en beneficio nuestro. Si el Señor nos dejase ver en el mundo espiritual para contemplar las cosas buenas que él está preparando para aquellos que claman a él y confían en él, sería un espectáculo increíble para nuestros ojos.
Read More

Vencer la envidia sirviendo a otros

"Ninguno busque su propio bien, sino el del otro."  1Corintios 10:24.
Al llegar de la escuela, la niñita entró corriendo en la cocina, agitando una hoja de papel en la mano. "Mira la mariposa, es la más linda del mundo y es para ti." Mientras la madre terminaba los detalles del almuerzo, la niñita no paraba de hablar un minuto y quería que su madre vea la mariposa. La señora se secó las manos en un paño y se inclinó para observar el dibujo:
"Está linda", admitió, más para satisfacer a la hijita que expresando realmente lo que sentía. "¿Dónde aprendiste a dibujar de esa manera?". "No fui yo, mama, fue mi compañera, ella es la mejor dibujante del mundo. Le pedí que haga una mariposa para ti." 

Habiendo dicho esto, la niña salió al patio para jugar, dejando a la madre sin saber que decir ni como reaccionar. ¿Alguna vez pensaste porque Jesús dice que si no fuésemos como niños no entraremos al reino de los cielos? Los niños son puros en su manera de actuar. ¿Tú y yo seríamos capaces de alegrarnos con el éxito de otros? 

Mi pregunta es: "¿cómo deberíamos reaccionar ante el éxito de otros? Todos sabemos perfectamente cual debería ser la respuesta correcta. Todos sabemos lo que Jesús enseño. Todos sabemos como el cristiano debe reaccionar. 


Pero la pregunta es si a pesar de todo lo que conozco en la teoría, soy capaz de alegrarme con el éxito de otras personas. La envidia, tiene la propiedad de deformar la realidad, el poder de envenenar el alma. El ser humano, llevado por los celos, pasa a ver cosas que no existen y paulatinamente comienza a creer en aquello que imagina. Allá en el fondo de su ser, sabe que ese sentimiento esta equivocado. 


Entonces, para justificar el sentimiento que no puede sacar del corazón, generalmente pasa a acusar.



¿Tiene Dios el remedio para ese tipo de mal? Claro que lo tiene, y la respuesta es Cristo. A medida que lo contemplamos diariamente, a medida que meditamos en los rasgos maravillosos de su carácter y convivimos con Él, permitiendo que su Espíritu habite en nosotros, controlando voluntariamente nuestras decisiones y santificando nuestra voluntad pecaminosa, veremos de manera casi imperceptible cada día su carácter, reproducido en nuestra vida.

Hagamos de este día, un día de comunión con Jesús. Partamos hacia las luchas de ésta vida con la seguridad que Jesús no se quedó en casa, sino que es una presencia real y personal a lo largo de todas las circunstancias que este día pueda presentarnos.
Read More

15 Cosas Que Dios No Preguntará


1. Dios no preguntará qué clase de coche manejan, pero preguntará a cuánta gente ustedes han llevado que no tuvo transporte. 

2. Dios no preguntará la longitud en pies cuadrados de su casa, pero preguntará a cuántas gentes usted le ha dado la bienvenida en su casa.

3. Dios no preguntará por la ropa extravagante que usted tuvo en su armario, pero preguntará cómo muchas de esas ropas ayudaron al necesitado.


4. Dios no preguntará por su posición social, pero preguntará qué clase de clase usted demostró.

5. Dios no preguntará cuántas posesiones materiales usted tuvo, pero preguntará si ellas dictaron su vida.

6. Dios no preguntará si su salario era más alto, pero preguntará si usted cedió en su carácter para obtener ese salario.

7. Dios no preguntará cuánto tiempo extraordinario usted ha trabajado, pero preguntará si usted trabajó tiempo extraordinario para su familia y seres amados.

8. Dios no preguntará cuántas promociones usted ha recibido, pero preguntará cómo usted promovió a los otros.

9. Dios no preguntará si tenía título en su trabajo, pero preguntará si usted realizó su trabajo con la mejor de su habilidad.

10. Dios no preguntará lo que usted hizo para ayudarse a usted mismo, pero preguntara lo que usted hizo para la ayuda de los otros.

11. Dios no preguntará cuántos amigos usted tuvo, pero preguntará de cuántas gente usted era un amigo verdadero.

12. Dios no preguntará lo que usted hizo para proteger sus derechos, pero preguntara lo que usted hizo para proteger los derechos de otros.

13. Dios no preguntará en qué vecindario usted vivió, pero preguntará cómo usted trató a sus vecinos.

14. Dios no preguntará por el color de su piel, pero preguntará por el contenido de su carácter.

15. Dios no preguntará cuánto tiempo sus actos fueron igual que sus palabras, pero preguntará cómo muchas veces ellos no fueron.
Read More

Por su muerte

Porque Cristo, cuando aún éramos débiles, a su tiempo murió por los impíos. Romanos 5:6.



El sonido de la explosión fue espantoso. Después vinieron gritos, horror y sangre. El sargento Salzman miró a su alrededor... El peligro había pa­sado. La explosión dejó cuatro soldados muertos; él estaba vivo pero, para su desesperación, notó que su brazo derecho había desaparecido, y la sangre brotaba como un chorro.
Semanas después, delante del espejo de pared del Centro Médico de la Armada Americana Walter Reed, empezó a entender su realidad. Tendría que aprender a vestirse, a lavarse los dientes y el rostro, con el brazo protético que le acababan de colocar.

Tuvo ganas de llorar. No por causa de la prótesis; estaba vivo, y aquel brazo lo había perdido luchando por su país, en la guerra de Irak. La vida, en la forma que fuese, era motivo para agradecer a Dios.
¡Vale la pena vivir! Sin brazos o sin piernas. La vida continúa siendo vida cuando la esperanza palpita en el corazón. Y la esperanza no es una actitud mental. Conozco gente que, por más ejercicios de actitud mental que realice, acaba en la locura, la desesperación y la muerte. No puede convivir con su nueva realidad después de un accidente.

La auténtica fuente de esperanza es Jesús. Él te muestra una dimensión desconocida de la vida. El texto de hoy manifiesta que cuando aún éramos débiles, Jesús murió por nosotros. ¿Quiénes éramos nosotros? ¿Qué había­mos hecho para merecer el sacrificio supremo de Jesús? Nada; éramos im­píos, dice Pablo. Habíamos escogido nuestros propios caminos. Pero, Dios nos amó al punto de entregar la vida preciosa de su Hijo, por salvarnos.

La salvación involucra una actitud mental vencedora, aun en medio de las dificultades y las adversidades. Puede no haber sol, pero la esperanza cris­tiana te brinda la convicción de que el sol brilla por encima de las nubes.

Cristo asumió tu culpa. Pagó su precio en la cruz, y te confirió el derecho de mirar los horizontes infinitos de una nueva vida, a pesar de la situación en que te encuentres.

Comienza hoy un nuevo día sabiendo que lo que te resta de vida es la oportunidad de escribir una nueva historia. Quita de tu cabeza la idea pe­simista de que "ya nada volverá a ser como antes"; no necesita serlo: lo que pasó, pasó. Atrévete a escribir una nueva historia, recordando siempre que "Cristo, cuando aún éramos débiles, a su tiempo murió por los impíos".

Read More

Cuidado

Porque: el que quiere amar la vida y ver días buenos, refrene su lengua de mal, y sus labios no hablen engaño. 1 Pedro 3:10.


Me acuerdo de la segunda vez que nos vimos. De la primera, también. Nos hablamos en el parque del colegio. Contamos nuestras historias, y pensé que llegaríamos a ser grandes amigos.
Pero, la segunda vez quedó marcada en mi memoria para siempre. Me contó una historia triste, me conmovió, y le di lo que tenía en el bolsillo: el dinero que yo necesitaba para comprar un libro. Sin libro y sin dinero, fui a la biblioteca y estudié allí. Me sentía bien, habiéndole hecho un favor a mi amigo. Cualquier sacrificio valía. Lo había sacado de una situación difícil; por lo menos, eso creía yo.
Al volver a casa, lo vi en la cantina, pagándole la cuenta a un grupo de amigos, con mi dinero.
A partir de aquel día, él se distanció de mí. Nunca me dio una explica­ción. Simplemente, se alejó, y jamás me devolvió el dinero.


¿Quién perdió y quién ganó? No fui ingenuo al creer en su historia; con­fié en él. Gané. Perdí el dinero, pero gané en experiencia. Aprendí a conocer mejor al ser humano.
La vida pasó. Un día de esos, conversando con colegas de antaño, alguien lo mencionó. Continúa con la misma actitud: tratando de engañar a todos los que encuentra en su camino. Nada logró. Envejeció, sin pena ni gloria. La vida se le fue, y jamás vio "días buenos".


El apóstol Pedro habla, en el versículo de hoy, de la importancia de usar la lengua para construir, y no para destruir. Se menciona de manera espe­cífica la palabra "engaño", como uno de los peores instrumentos del lengua­je. Engaño, en el original griego, es dolos. Significa decir cosas bonitas con la intención de alcanzar propósitos malos.


Es el joven que se acerca a una chica para decirle que la ama cuando, en realidad, solo desea pasar un buen momento con ella; es decir que estás en­fermo para no trabajar, o hacer creer a los otros que pasas por un momento difícil, con el fin de lograr la conmiseración de las personas y alcanzar obje­tivos cuestionables.
Pide hoy a Jesús que te ayude a utilizar bien el don de la palabra, "porque: el que quiere amar la vida y ver días buenos, refrene su lengua de mal, y sus labios no hablen engaño".
Read More

No temas

No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia. Isaías 41:10
Rafael lo vio. Se acercaba lentamente, con paso firme pero sin prisa. Aquella figura deslumbrante miraba a su alrededor, buscando algo. Ra­fael tuvo la impresión de que aquel ser angelical lo buscaba a él.
Pensó que no lo vería, escondido en sus miedos como estaba. Pero, no fue así. Sintió que la mente de aquel hombre se extendía hacia él. Sintió cómo su pensamiento penetraba en el suyo. Se volvió lentamente, y caminó hacia él. Quedó paralizado. El miedo había desaparecido, y la paz envolvía por com­pleto sus sentimientos. Sucedió a orillas del río Aguaitía, en la selva peruana, la noche en que los guerrilleros de “Sendero luminoso” mataron 6 policías y 18 campesinos. Rafael fue el único sobreviviente. Afirma que la aparición de aquel ser asustó a los guerrilleros, y salvó su vida.
A lo largo de la historia, en todos los tiempos y en todos los lugares, Dios siempre ha cumplido su promesa. En el momento de dificultad, ahí está él, con la mano extendida para ayudar al hijo que clama con fe. No hay crisis que no conozca; no existe dolor que no entienda; no hay sufrimiento que no vea.
En este preciso instante, las sombras de la angustia pueden rodear tu vida. Ejércitos enemigos pueden cercar la ciudadela de tu alma. Puedes tener la impresión de que ya no tienes fuerzas y de que está todo perdido. Pero, el Señor prometió que te librará. Lo hará de dos maneras. “Soy el Dios que te esfuerzo”, dice. Te infunde poder, cuando estás invadido por el temor; te usa a ti mismo para derrotar las fuerzas enemigas. Pero, si fuere necesario, opera milagros. Te libra maravillosa, incomprensible y divinamente.
No temas enfrentar los desafíos que la vida te presenta hoy. No importa cuán grandes sean tus adversarios. Lo que interesa es que tu Dios no conoce de derrotas, y en este momento está listo para sustentarte con la diestra de su justicia. ¡Esa es su promesa!
Por eso, parte hoy con las palabras de Dios en tus oídos, que te dice: “No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré, con la diestra de mi justicia”.

Pero como toda promesa de Dios tiene una condición, y en este caso Dios nos dice "..no desmayes..." y una buena parte para que el ser humano decaiga en su vida cristiana es la DUDA de saber si Dios cumplirá o no, hermanos, hermanas, nunca debemos dudar del poder de Dios.
Otra causa para que desmayemos en nuestra vida cristiana es culpando a Dios por las pruebas o malas situaciones en las que nos encontramos.
Hay más formas en las cuales podemos desmayar esperando la promesa de Dios, pero la invitación en esta reflexión es a ser pacientes, y no poner en duda el poder de Dios.
Escrito por Cele y Consejero
Read More

Bendito el varón que confía en Jehová, y cuya confianza es Jehová. Jeremías 17:7.
El versículo fue escrito, por Jeremías, en circunstancias dramáticas. La destrucción del pueblo se acercaba; era inevitable. Los ejércitos enemigos se preparaban para el ataque. Y el propio Jeremías era el portador de malas noticias para su gente.
A pesar de eso, el profeta asegura que, aun en medio del dolor y de la tristeza, el varón que confia en el Señor será bendito. ¿De qué bendición estaba hablando?
El versículo 8 trae la respuesta: quien confía en el Señor, “será como el árbol plantado junto a las aguas, que junto a la corriente echará sus raíces, y no verá cuando viene el calor, sino que su hoja estará verde; y en el año de su sequía no se fatigará, ni dejará de dar fruto”.
Interesante, la promesa divina. No dice que el calor no vendrá ni que la sequía no llegará. Afirma que, en medio de las situaciones adversas, sus hojas estarán verdes y producirá mucho fruto. Es decir esta promesa no nos asegura que no vendrán pruebas, que no vendrán conflictos, que no vendrán adversidades, sino que como Jesús es el agua de vida, en el agua donde nuestra vida debe estar, cuando lleguen esas situaciones a nutra vida, entonces tendremos la seguridad que Dios nos ayudara.
La tragedia de las personas no consiste en las luchas y las dificultades que se presentan cada día, sino en la falta de confianza para ir en pos de la victoria. Cuando el dolor llega, el que confía en Dios es como el árbol cuyas raíces saben dónde buscar agua.

Aun en medio del desierto, es posible encontrar palmeras; árboles gi­gantescos y erectos, en medio de la sequía y de los vientos. Las palmeras están allí no porque carezcan de dificultades; el secreto de su permanencia es la fuente de vida que sustenta su existencia. Las inclemencias del clima les enseñaron a introducirse hondamente. Sus raíces se deslizan, silenciosas, en busca de agua.
Si hoy es un día terrible, y sientes que estás solo; si te faltan fuerzas y estás a punto de desanimarte y abandonar la batalla, quita tus ojos de las cosas en las cuales confiaste y deposítalos en el Señor. Puede parecer infantil, a veces. En este mundo pragmático en el que vives, puedes tener la impresión de que estás actuando como un niño.
Pero, las cosas divinas son así. Tal vez por eso, el Señor Jesús dijo un día que, si no nos volvemos como niños, no entraremos en el Reino de los cielos.
No temas. Los ejércitos enemigos pueden estar allá afuera, armados hasta los dientes, pero “bendito el varón que confía en Jehová, y cuya confianza es Jehová”.
Escrito por Cele y Editado por Consejero.
Read More